martes, 24 de abril de 2018

La obra y su destinatario


  ¿Qué espera de nosotros el espectador? En principio un terreno sensible donde instaurar su propia siembra. Que dejemos abierta la posibilidad de que él mismo al utilizar lo que refieren nuestros materiales pueda ser capaz de concluir nuestra obra o alumbrar una nueva. Y esta nueva es posible ya que el autor al hacerla, puede haber ido más allá, sin proponérselo, ni buscarlo ni saberlo. El espectador puede ser también un descubridor.   
  Instalados en el terreno de las inseguridades, de los posibles inesperados, “de lo preciosamente precario” como escribió Borgespartiendo de la formulación de un caos, nos empeñamos en configurar un cuadro en el que los elementos plásticos hablen por sí mismos. 

martes, 14 de octubre de 2014

De señales y sueños



Del catálogo de la muestra de Heriberto en la Galería De Santi (esmeralda 986-Ciudad Autónoma de Buenos Aires.     


 De señales y sueños

   Siempre la pregunta es acuciante: ¿por qué esta necesidad de cubrir una superficie de color, ese reclamo inconciente de establecer relaciones, vínculos y lazos imprevistos?
   Tal vez, consolidar un símbolo que nos remita a la condición vital de nuestro ser, aquello que secretamente emana de los impulsos que nutren nuestras vivencias.

   O acaso, encontrar esas fuentes de nuestras perentorias decisiones, que deben ser inmediatamente ejecutadas, so pena de correr el riesgo de dejar de pertenecernos a nosotros mismos. Una exigencia que empuja, que hace alarde de su poderoso juego, y que parece que nos anuncia la gratificación  o el castigo.  Y esto entre señales y sueños que nos avisan y advierten y que se aposentan en el espacio mágico del hacer artístico.
   
  No es una condena ni un sacrificio, es nuestro espíritu que transcurre, que hace su camino, su duración. Ignoramos la meta o mejor, es siempre pospuesta, apenas un resplandor, una vislumbre en el posible final del túnel.

    Es necesario entonces hablar de una génesis, de una creación, aquella que nos hace afirmar: “antes no existía”, alumbramiento al fin, nacimiento que parece justificarnos y que interroga a nuestras manos indagando su origen, siempre ignorado.
  
   Urdimos entonces una red de palabras que pueden interpretarse como justificación, pero que en sí mismas son incapaces de traducir ese hecho inusitado, esa pura sorpresa.
    No hay idioma que exprese ese momento de estar frente a la obra en pleno proceso y saber nuestra imposibilidad de darnos cuenta de qué está ocurriendo con ella, qué nos reclama, a qué nos desafía. Vernos así ante nuestra insignificancia por no poder discernir ese acontecer que nos desborda, esa invasión, ese allanamiento de nuestro enajenado corazón.

     Surge así el momento del epílogo del deseo: allí está la obra, haciéndose presente, desnuda, intransitada aún, en el momento preciso de su revelación.
     Sólo nos queda al fin, retornar a un comienzo, a un nuevo ciclo, a una nueva pregunta,  que no tiene respuesta.
  
                                                                                                     Heriberto Zorrilla

viernes, 14 de marzo de 2014

Fragmento de entrevista a Helena Distéfano Revista ALTA 2013




1-¿Como te surgió el interés por el arte?

- Según la sensación que conservo de mi niñez ya desde mis 6 ó 7 años tuve afición por el dibujo y la pintura.

2-¿que tipo de obras artísticas realizas?

- Estoy adherida al Movimiento Esencialismo.  No trabajamos sobre proyectos previos. El punto de partida puede ser un estímulo cromático o gráfico y entonces el inicio es el caos, como diría Deluze; es el “caos-germen”. A partir de allí la obra es el resultado de un proceso, un fluir que oriento según mi deseo: manipulo, ordeno, elijo.
La mayoría de mis obras son configurativas, y la figuración que puede aparecer en ellas es el resultado no de un propósito sino del des-cubrimiento. Las imágenes son apariciones. He realizado también performances (una de ellas con Zorrilla en la presentación del vehículo “Laguna II” en cuatro ocasiones: Hotel Sheraton de Mar del Plata, dos en el Tatersal de Bs. As. y el cuarto en la sede de Renault). Asimismo Instalaciones, fotografías y pinturas en Chacras de Coria “Cultural Victoria” que también presenté en Santiago de Chile. He hecho curadurías y clínicas en el Espacio de Arte Contemporáneo de Mendoza.

3-¿donde realizaste tus estudios artísticos?

- Después de mi Profesorado hice la licenciatura de Artes Visuales en el IUNA. También   en la UNC cursé 4 años de Historia del Arte. En el Taller de Heriberto Zorrilla realicé una intensa tarea. Actualmente Dirijo con él nuestro Taller de Investigación Plástica. Asimismo hice talleres de Teoría del Arte con Fermín Fèvre.
5- He realizado numerosas muestras en galerías. Entre otras  Galería Lirolay, Galería De Santi, Galería de la Recoleta, Galería Praxis Bs. As.,

4-¿realizaste algún taller para perfeccionarte artísticamente?

-Ya en la respuesta anterior menciono este tema.

5- ¿Acostumbras hacer exposiciones en galerías? ¿De que tipo?

- Desde luego que he hecho numerosas muestras en Galerías: De Santi, Galería de la Recoleta, Galería Le Passer du Marais, París, Francia, Tres D’Oros, Palma de Mallorca, Mella, de Madrid, Galería Municipal de Arte de Valparaíso con pinturas y una Instalación, Euroamérica EE.UU. (1998/99), Arte BA, Expotrastiendas, Arviba, etc. El 20/11/10 expongo en el Museo de Bellas Artes de Luján por tercera vez.

6-¿alguna vez expusiste obras en algún museo reconocido?

- He expuesto en el Museo Fader de Mendoza,  Museo de Arte Moderno de Buenos Aires, Museo de Arte Moderno de Mendoza, Museo Metropolitano de Bs. As., Museo de Santa Rosa, La Pampa, Museo Renault y Castagnino de Mar del Plata.

7-¿Hace cuanto que realizas esto?

- Mi actividad plástica alcanza ya a más de 20 años aprox. (Podría decir desde siempre)

8-¿que lugar ocupa el mundo artístico en tu vida?


- Es uno de los núcleos centrales de mi vida que comparto con los afectos personales que la enriquecen.

Como es el taller de Esencialismo



El taller se desarrolla de acuerdo a los siguientes principios (brevemente):

1- Nosotros entendemos que el conocimiento sólo es posible junto con la experiencia.

2- No hay programa específico. Es una enseñanza informal. Pero hay un método que desarrollamos acompañando al que aprende. Es una enseñanza personal. Hay un grupo que trabaja en cada turno pero se trabaja con cada uno separadamente aunque compartan el mismo espacio.

3- Lo teórico se incorpora mientras cada uno desarrolla su aprendizaje. No hay modelos. No se copian fotografías ni obras de otros autores. Le damos importancia principalmente al proceso creativo y a la manifestación expresiva de cada uno.

4- Fomentamos la incorporación en cada uno de una actitud abierta, desprejuiciada. Este es un trabajo fundamental para dar salida a su patrimonio sensible. Es un camino de inseguridades por lo tanto abre la posibilidad a la creatividad. En principio importa más esto que los resultados plásticos, que seguramente más tarde aparecerán.
 
5- Creemos que cada uno tiene su singularidad y no todos deben acompañarse de la misma manera ni en la misma oportunidad.
 
6- Creemos que se debe abandonar el lastre de creencias previas que determinen limitaciones. Es necesario estar abierto al cambio.

martes, 12 de noviembre de 2013

Muestra Taller de Esencialismo Pictórico de Heriberto Zorrilla y Helena Distéfano- Octubre 2013




Una realidad presentida



Una realidad presentida 

  Acaso podamos con esa singularidad del deseo, indagar el punto donde se genera aquello que moviliza el sentimiento. Es como si recorriéramos una casa
con la perplejidad de quien, a cada paso, se arriesga derivando en ignorados corredores, en la alternancia de luces y sombras que le depara el íntimo camino que emprende.
  
  Esos espacios desconocidos que se nos aparecen balbucean ante nosotros un lenguaje oscuro donde habitan los miedos, las imposibles respuestas, las configuraciones de formas desleídas nunca aprehendidas del todo.
  
  Continuar, insistir y perseguir aquello que se nos escapa nos remite a imprecisiones, atisbos, que sin embargo arrastran una parte imponderable de aquello que somos.
   Podemos decir que las obras son sólo apenas reflejos de un todo inabarcable al que nos enfrentamos sin verlo. 
   Es como si el sentimiento tuviera el inicio a una distancia cósmica, que nos hace sentir impotentes.
  
  Sin embargo el esfuerzo no cesa, el camino no acaba, la orden es andar y dejar unos pobres apuntes de una realidad presentida.
   Esos esbozos, sin embargo, se hacen tangibles a los ojos, son descubrimientos casi azarosos pero su subjetividad se objetiva en la obra.
   Allí da cuenta de su existencia, se aparta de nosotros, asume una identidad que se corporiza y adquiere su plena autonomía.

   Cerramos entonces una puerta que cancela un intento, mientras otra se nos abre y nos muestra el comienzo de nuevos caminos. Una oferta creciente que vuelve a provocarnos, a encender un nuevo deseo, a despertar aquello que Girondo llamara “el gusto al riesgo en brote”.
        
    Desobedientes, obcecados, nuestra insistencia cristaliza, se condensa, se afirma en decisiones que comprometen el sueño que nos hace vivir como recolectores, como si usufructuáramos un suelo donde descubriéramos, casi al azar, aquellas joyas de nuestras porfías, aquellos vestigios posibles de una realidad inalcanzable.

                                                                                             Heriberto Zorrilla     
           


viernes, 13 de septiembre de 2013

Helena Distéfano Inaugura el 25/9 a las 19 su muestra "La medida de lo imponderable", en la Galería De Santi Esmeralda 982 CABA.

La medida de lo imponderable

   Aquello que escapa al análisis lógico y se niega a una expresión cuantitativa, es el centro de la actividad artística de Helena Distéfano.
  Esa manifestación no aprehensible emana así de una zona de misterio, en ese escurridizo tránsito de las cosas que denotan una actividad secreta y sensible, que abjura de las representaciones imitativas, de los relatos y las ilustraciones.
    Su arte es una aventura, incierta siempre, pero sólida en su base expresiva, en la plataforma de lanzamiento de su consumada experiencia, en su trato con el devenir de la obra que es abrazada por la justeza de sus elecciones y la valentía de sus rechazos.
   En ese trajinar, en ese desplazamiento envolvente de su hacer, se juega en la arriesgada formulación de situaciones siempre plásticas y de vibrante sugerencia, como si el ejercicio y el movimiento de su alma llegara al “lugar”, al sitio donde recalan, satisfechos de su papel, orgullosos de su valiosa contribución, los arriesgados colores, las huidizas
líneas y los rastros que ha inscripto su gráfica gestual, su huella sensible.
  
   Helena da cuenta de una virtud propia de su maestría: aunque crea una singularizada técnica como resultado de la multiplicada práctica pictórica, privilegia la activa participación del sentimiento, no como una manifestación de estados de ánimo sino como una profunda indagación en esa zona abisal donde el ser humano define su condición de ser. Así la técnica tiene su parte pero la necesaria y suficiente, para dar un carácter expresivo y auténtico a sus obras.
   
  Un arte verdaderamente contemporáneo pero alejado de los estereotipos de moda se adueña de sus cuadros, dibujos, instalaciones y las variadas formas que suele tomar aquél. Sabe que la época se refleja en ella no como consecuencia de una actitud voluntaria sino por la participación en las ideas de su tiempo, en el resonar de aquellos movimientos que hacen que la vida humana sea capaz de llegar a un grado de trascendencia. Una medida al fin de lo imponderable.
   Imágenes que surgen como consecuencia del actuar, no impuestas, “apariciones” y sugerencias que dinamizan el espacio, nutren al cuadro
con presencias inquietantes y le confieren ese tinte de extrañeza que alimenta la obra.
   Los títulos que eligió Helena, poéticos, metafóricos, de sentidos varios, remiten a textos leídos por ella del filósofo argentino Santiago Kovadlof.            
     
  Aún hay algo más que debemos destacar: lo que hoy vemos son los resultados ceñidos a la condición de artista que nos entrega estos  preciados productos, pero ese valor no queda allí, se expande a sus “otros” por la elevada actividad que desarrolla en la enseñanza del arte, condición esta que es una razón de suma importancia en su vida. 
                                                                                            Heriberto Zorrilla

martes, 25 de junio de 2013



      Una breve Historia

    Durante el transcurso de marzo de 1984, inicié la escritura de  una serie de reflexiones que me llevaron a delimitar los alcances de mi propio trabajo pictórico.
    Simultáneamente con esto, aunque reconozco que soy apenas alguien que busca alguna información sobre filosofía, estaba entre mis lecturas el pensamiento de Henri Bergson y su idea de la intuición como una forma de conocimiento.
     Al mismo tiempo me sedujo el concepto de conocimiento: aquel que no surge de una apreciación exterior de las cosas sino aquel que resulta del hecho de estar  “dentro de la cosa”, en su “punto esencial”.
    Asimilé estos conceptos a mi tarea de pintor. No partía yo de un boceto previo, no tomaba modelos de el mundo que me rodeaba, el universo de la cotidianeidad, sino que mi punto de partida era un caos inicial (que definí como estímulos gráficos, cromáticos o texturales). Al mismo tiempo concebí la similitud del camino que estaba desarrollando como una “duración”, es decir, en un tiempo fluyente, en una corriente que enraiza en un impulso vital.    
    De esta manera sentía que como artista me situaba dentro del cuadro, en su punto esencial. La obra crecía a mi alrededor, imprevisible, atendiendo a mis íntimos deseos, a mis reacciones tal vez inconscientes,  o a mi auténtico yo, ajeno a cualquier tipo de enmascaramiento.
    Soy incapaz de juzgar mi trabajo desde el punto de vista de su valor estético. Y uso esta última palabra, casi ya desterrada por quienes están a la moda, recordando el eco de su valor etimológico.  Proviene del griego aisthëtikós  “susceptible de ser percibidos por los sentidos”. En definitiva, estética es sentir.
   Debo reconocer también que significó mucho para mí, si bien no desde el punto de la realización de la obra, el conocimiento de dos libros de Sussane Languer: Sentimiento y Forma y Los problemas del arte que me ayudaron a consolidar mi enunciación teórica del Movimiento Esencialismo.
    Esencialismo es para mí rescatar lo esencial de los valores en el arte, no como una vuelta al pasado sino como afirmación de la vigencia de los medios expresivos que desarrollamos en nuestro trabajo.
   Pero no es solamente esto, a través del Esencialismo hemos creado con Helena Distéfano un importante método de enseñanza: EL “Método De las Imágenes experienciales”.
   En este terreno Helena Distéfano ha realizado una importante tarea en las escuelas primarias donde trabajó como profesora de Artes Plásticas. En escuelas secundarias, en la enseñanza terciaria y en la Universitaria.
    Hemos encarado también importantes acciones o performances como las efectuadas para la Firma Renault con motivo de la presentación de su modelo de automóvil “Laguna 2”.
    En nuestro Taller de Investigación Plástica el trabajo se concibe, sobre todo, en el desarrollo del pensamiento divergente, que abre las puertas  al  despojo de los estereotipos y a la posibilidad una tarea creativa a partir del des-cubrimiento.
    Esta tarea de investigación plástica se mostrado a la luz de numerosas exposiciones de nuestro Taller donde no solamente se han expuesto pinturas sino también numerosos trabajos de instalaciones, demostrando, sin ninguna duda, que la actitud creativa desarrollada en las artes plásticas eran el motor de notables conquistas en esos otros terrenos.       
    Como lo hemos expresado en los Manifiestos, no pensamos que la manera de encarar la realización artística como la concebimos, sea excluyente y respetamos cualquier otra manifestación atendiendo a una idea plural y abierta. 
    Si hemos tratado  de poner nuestros conceptos en términos de discusión ha sido tal vez como una manera de afrontar un debate que esclarezca el hecho de la preponderancia de algunos factores de poder que tienden a la discriminación, basados en la creencia que hay una sola forma de concebir el arte contemporáneo que, como lo ha dicho Helena Distéfano, se convierte en un “ismo”.
   
   El primer grupo que formé junto con Helena Distéfano, hizo su muestra Fundacional en 1986, contando, en ese entonces, con ocho miembros y cerramos la actividad como grupo con la participación de 22 artistas.
      La tarea grupal constó con 23 muestras y, en todas, hemos hecho publicaciones y hemos manifestado, a través charlas y conferencias un estrecho vínculo con el público.
      Hoy Esencialismo como grupo es todo nuestro taller y en él desarrollamos un proceso que apunta a privilegiar el hecho creativo, estimular la manifestación sensible por sobre la mera habilidad y
explorar la posibilidad de una expresividad abierta de
nuestra interioridad.      
  

sábado, 30 de junio de 2012

Esencialismo





Esencialismo una estrategia para combatir los clichés
  
                                                                                                         “En esta época somos pocos los empecinados
                                                                                                          para crear el deseo en nosotros…”G. Deleuze
  
      Una estrategia para acceder al conocimiento artístico, una actitud despojada de prejuicios, no temer a los cambios en el proceso de la obra, hacer y sentir en sincronía como diría HZ, aprovechar lo que el azar nos provee, saber “ver” las posibilidades plásticas que nos brinda la acción de crear, una retroalimentación constante  que nos hace bucear en el caos …y salir airosos.
    Muchas veces me han preguntado cual es la diferencia entre el esencialismo y el informalismo. O el expresionismo abstracto o Cobra…Si bien nadie nace de gajo, y podemos considerar a esos movimientos artísticos como precursores inmediatos no nos olvidemos que todos incluidos le debemos al surrealismo automático nuestra fuente mediata.
   Planteadas las semejanzas veamos las diferencias: El ESENCIALISMO contiene una actitud epistemológica del arte esto quiere decir que contiene en su propuesta objetivos conceptuales, actitudinales y procedimentales para nombrarlo con la terminología pedagógica, y justamente  de pedagogía se trata también en este movimiento artístico que hoy nos presenta un libro con el despliegue de su trayectoria a través de cincuenta y cinco artistas, de sus tres manifiestos y de su historia de vida.
   Como protagonista de la primera hora puedo dar cuenta de las tareas ciclópeas que tiene que sortear el artista en este caso los artistas autogestores, pero las vicisitudes de la empresa no empañaron jamás en quien escribe el entusiasmo ,la expectativa del acontecimiento… 
   Cada actividad de esencialismo desde el grupo fue para mí un desafío a la creatividad, a la transgresión.
   Ir a contrapelo, tener un pensamiento crítico, abogar por un pluralismo amplio, me hicieron asumir que lo mejor es hacer de nuestra debilidad una fuerza, así también como que la indiferencia ante las arbitrariedades sociales es la mejor manera de legitimarlas.
El protagonista nunca tiene la magnitud de su situación, las aventuras les pasan a los otros, a los que leemos o vemos en una película. No se tiene una perspectiva para verse a uno mismo, una perspectiva invertida… La fiesta que celebramos con este libro es un movimiento más de las piezas de lo esencial de la vida, el impulso creador.

                                                                                                                       Helena Distéfano        

La vereda de enfrente



La vereda de enfrente

En la “Fundación mítica de Buenos Aires” señalaba Borges, para dar cuenta de una carencia propia de un caserío que  soñaba ser una ciudad, que, en un lugar precario en el que asomaba recién un almacén, sólo faltaba una cosa: la vereda de enfrente.
 Hoy en la ciudad grande donde discurre Posadas están las dos veredas, generosas, amplias, para albergar esta muestra que armamos con cariño.
  Sabemos también que simbólicamente al decir dos veredas generalmente damos cuenta de una oposición.  De dos antagonismos. Hoy no es así, Tanto Helena como yo hemos tenido un camino común que recorrimos con actitud solidaría y, por supuesto con amor.
  Es cierto que algunas veces, juntos debimos unirnos en una vereda de enfrente, porque actuar es a veces luchar. Pero siempre fue una lucha pacífica, defendiendo aquello en lo que creíamos.
  En el camino hemos aprendido. La pintura para nosotros ha sido siempre una experiencia viva, en ambos aspectos en que la encaramos: tanto en el alumbramiento de nuestra obra como en la enseñanza. Desde esta última es talvez la que nos fue ofrecida la mayor de las gratificaciones. Y nuestra maestra ha sido la experiencia, que no se detiene en la indicación técnica sino que busca ahondar en el sentimiento de quienes acompañamos, descubrimos, palpamos su esencia sensible.  
  Nuestra tarea es provocar la creatividad a través de estimular el autoconocimiento en cada discípulo. Sabemos con seguridad que en muchos de ellos esa tarea conjunta ha producido en su vida la posibilidad de abrir un horizonte que le parecía negado.
  Pintar es aprender a ver y descubrir el propio sentir. Ampliar estas posibilidades valorando la subjetividad personal, desarrollando el valor de lo intuitivo, y generando la asunción de aceptar  los riesgos de cada trabajo creativo está en la médula de nuestros propósitos.