Una breve Historia
Durante el transcurso de marzo de 1984, inicié la
escritura de una serie de reflexiones
que me llevaron a delimitar los alcances de mi propio trabajo pictórico.
Simultáneamente con esto, aunque reconozco
que soy apenas alguien que busca alguna información sobre filosofía, estaba
entre mis lecturas el pensamiento de Henri Bergson y su idea de la intuición
como una forma de conocimiento.
Al mismo tiempo me sedujo el concepto de
conocimiento: aquel que no surge de una apreciación exterior de las cosas sino
aquel que resulta del hecho de estar
“dentro de la cosa”, en su “punto esencial”.
Asimilé estos conceptos a mi tarea de
pintor. No partía yo de un boceto previo, no tomaba modelos de el mundo que me
rodeaba, el universo de la cotidianeidad, sino que mi punto de partida era un
caos inicial (que definí como estímulos gráficos, cromáticos o texturales). Al
mismo tiempo concebí la similitud del camino que estaba desarrollando como una
“duración”, es decir, en un tiempo fluyente, en una corriente que enraiza en un
impulso vital.
De esta manera sentía que como artista me
situaba dentro del cuadro, en su punto
esencial. La obra crecía a mi alrededor, imprevisible, atendiendo a mis
íntimos deseos, a mis reacciones tal vez inconscientes, o a mi auténtico yo, ajeno a cualquier tipo de
enmascaramiento.
Soy incapaz de juzgar mi trabajo desde el
punto de vista de su valor estético. Y uso esta última palabra, casi ya
desterrada por quienes están a la moda, recordando el eco de su valor
etimológico. Proviene del griego
aisthëtikós “susceptible de ser
percibidos por los sentidos”. En definitiva, estética es sentir.
Debo
reconocer también que significó mucho para mí, si bien no desde el punto de la
realización de la obra, el conocimiento de dos libros de Sussane Languer: Sentimiento y Forma y Los problemas del arte
que me ayudaron a consolidar mi
enunciación teórica del Movimiento Esencialismo.
Esencialismo es para mí rescatar lo
esencial de los valores en el arte, no como una vuelta al pasado sino como
afirmación de la vigencia de los medios expresivos que desarrollamos en nuestro
trabajo.
Pero no es solamente esto, a través del
Esencialismo hemos creado con Helena Distéfano un importante método de
enseñanza: EL “Método De las Imágenes experienciales”.
En este terreno Helena Distéfano ha
realizado una importante tarea en las escuelas primarias donde trabajó como
profesora de Artes Plásticas. En escuelas secundarias, en la enseñanza
terciaria y en la Universitaria.
Hemos encarado también importantes acciones
o performances como las efectuadas para la Firma Renault con motivo de la
presentación de su modelo de automóvil “Laguna 2”.
En nuestro Taller de Investigación Plástica
el trabajo se concibe, sobre todo, en el desarrollo del pensamiento divergente,
que abre las puertas al despojo de los estereotipos y a la
posibilidad una tarea creativa a partir del des-cubrimiento.
Esta tarea de investigación plástica se
mostrado a la luz de numerosas exposiciones de nuestro Taller donde no
solamente se han expuesto pinturas sino también numerosos trabajos de
instalaciones, demostrando, sin ninguna duda, que la actitud creativa
desarrollada en las artes plásticas eran el motor de notables conquistas en esos
otros terrenos.
Como lo hemos expresado en los Manifiestos,
no pensamos que la manera de encarar la realización artística como la
concebimos, sea excluyente y respetamos cualquier otra manifestación atendiendo
a una idea plural y abierta.
Si hemos tratado de poner nuestros conceptos en términos de
discusión ha sido tal vez como una manera de afrontar un debate que esclarezca
el hecho de la preponderancia de algunos factores de poder que tienden a la
discriminación, basados en la creencia que hay una sola forma de concebir el
arte contemporáneo que, como lo ha dicho Helena Distéfano, se convierte en un
“ismo”.
El
primer grupo que formé junto con Helena Distéfano, hizo su muestra Fundacional
en 1986, contando, en ese entonces, con ocho miembros y cerramos la actividad
como grupo con la participación de 22 artistas.
La tarea grupal constó con 23 muestras y,
en todas, hemos hecho publicaciones y hemos manifestado, a través charlas y
conferencias un estrecho vínculo con el público.
Hoy Esencialismo como grupo es todo
nuestro taller y en él desarrollamos un proceso que apunta a privilegiar el
hecho creativo, estimular la manifestación sensible por sobre la mera habilidad
y
explorar
la posibilidad de una expresividad abierta de
nuestra
interioridad.